Smash.mx nace desde la cancha, no desde un mostrador.
Antes de ser una tienda, fuimos jugadores de tenis. Durante muchos años, en el club donde jugábamos, encordaban nuestras raquetas sin demasiadas preguntas: las dejabas un día y al siguiente estaban listas para jugar. Cuando ese servicio dejó de existir, surgió una necesidad muy simple: seguir jugando con confianza.
Así fue como compramos una pequeña máquina de encordar de pesa, inicialmente solo para nuestras propias raquetas y las de la familia, especialmente las de nuestro padre. Aprendimos de manera autodidacta, viendo videos, probando, equivocándonos y mejorando. Con el tiempo, el rumor empezó a correr entre la gente del club y poco a poco otros jugadores comenzaron a pedirnos que les encordáramos sus raquetas.
Lo que empezó como una solución personal se convirtió en una oportunidad para hacer las cosas bien.
Al ver que el interés crecía, decidimos profesionalizarnos. Adquirimos una máquina de encordar eléctrica y tuvimos la oportunidad de tomar un curso especializado con la gente de Wilson, impartido por el encordador Luis Pianelli. A esto se sumó una búsqueda constante de información y aprendizaje a través de YouTube, asociaciones especializadas como GRSA y USRSA, foros de internet y comunidades de jugadores. Todo con un solo objetivo: ofrecer un encordado de calidad, consistente y confiable.
Con el paso del tiempo, esa misma inquietud por mejorar nos llevó a dar un paso más. Incorporamos maquinaria para medir swingweight, peso y balance de las raquetas, con la idea de no solo encordar, sino ayudar a los jugadores a encontrar un equipo verdaderamente adaptado a su juego. Personalización, modificaciones, crecimiento de grip y ajustes finos se fueron sumando a nuestros servicios.
Hoy, Smash.mx es una empresa con más de 15 años de experiencia. Hemos creado contenido en redes sociales, realizado entrevistas con gente de primer nivel en el mundo del tenis y compartido conocimiento, pero sin perder nunca la esencia con la que empezamos.
Nuestros clientes, en muchos casos, ya eran amigos de juego desde antes. Por eso creemos en el trato cordial, en la plática, en escuchar y entender a cada jugador. Nuestro objetivo principal no es vender por vender, sino lograr que cada persona disfrute más su tiempo en la cancha.
Porque cuando el equipo se siente bien, el tenis se disfruta más. Y eso, para nosotros, siempre ha sido lo más importante.